NUEVA YORK / EuroWire / – El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, instó a los gobiernos a incorporar la Responsabilidad de Proteger como parte integral de sus políticas nacionales, señalando que los conflictos, la impunidad y los riesgos tecnológicos han incrementado el peligro de atrocidades masivas. Courtenay Rattray, su Jefe de Gabinete, pronunció esta declaración durante un debate de la Asamblea General sobre la prevención del genocidio, los crímenes de guerra, la limpieza étnica y los crímenes de lesa humanidad.

Guterres afirmó que el mundo se enfrentaba a más de 120 conflictos en 2025. Señaló que los conflictos se han vuelto más prolongados, complejos y transfronterizos. Sus declaraciones vincularon el aumento de la violencia con el escaso respeto por el derecho internacional y las normas globales. Añadió que las señales de alerta temprana a menudo se ignoran y que la acción suele producirse solo después de que la población civil sufre graves daños.
La Responsabilidad de Proteger (R2P, por sus siglas en inglés) surgió del Acuerdo Final de la Cumbre Mundial de 2005. En virtud de este compromiso, cada Estado tiene el deber primordial de proteger a su población de cuatro crímenes atroces. La comunidad internacional también acordó ayudar a los Estados a cumplir con este deber por medios pacíficos. La acción colectiva puede llevarse a cabo a través del Consejo de Seguridad cuando las autoridades nacionales fracasan y las medidas pacíficas resultan insuficientes.
La prevención de atrocidades como trabajo político
Un informe del Secretario General, publicado en abril, estableció un marco para la implementación sostenida a nivel nacional, regional y multilateral. El informe señaló que la prevención y la protección deben guiar las políticas públicas durante los períodos de estabilidad, riesgo emergente, crisis activa y recuperación posterior a un conflicto. Instó a los Estados a crear sistemas nacionales de prevención, designar puntos focales y mejorar la coordinación entre ministerios, organismos de seguridad y sistemas de justicia.
El informe también hizo hincapié en la importancia de las alianzas con la sociedad civil, las organizaciones regionales y los organismos internacionales. Señaló que los Estados deben abordar los riesgos de atrocidades mediante la mediación, la diplomacia preventiva, la defensa de los derechos humanos y la rendición de cuentas. Guterres pidió un mayor apoyo a las víctimas y a las comunidades afectadas. Afirmó que la prevención también depende de la confianza pública, la gobernanza inclusiva y las instituciones que respondan antes de que se propague la violencia.
Los riesgos tecnológicos aumentan la presión.
Guterres señaló los nuevos riesgos que plantean las tecnologías emergentes. Citó armamento más avanzado, como drones y sistemas cada vez más autónomos. También advirtió que el discurso de odio, la desinformación y la información errónea pueden propagarse rápidamente en línea. Estas amenazas, afirmó, pueden exacerbar las divisiones y aumentar los riesgos para las comunidades que ya sufren la presión de los conflictos, la inestabilidad o la discriminación.
El debate de la Asamblea General examinó el último informe de la ONU sobre la Responsabilidad de Proteger (R2P) y la prevención de crímenes atroces. Desde 2018, la Asamblea celebra reuniones anuales sobre este tema. Guterres instó a los Estados miembros a actuar antes de que las señales de alerta se conviertan en atrocidades masivas. Su mensaje situó la acción temprana, la rendición de cuentas jurídica y la preparación nacional en el centro de la agenda de la Responsabilidad de Proteger.
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